Leyendas Alrededor Del Mundo ( Segunda Parte)

 Hola ¿cómo están?  Hoy les traigo dos leyendas  que proceden  de  América del Sur.  La primera  se origina  en parte  del Ecuador  y  Colombia. 

Les  voy  hablar  de la  Tunda. 

La  tunda 


Es un personaje mitológico de las regiones de Colombia y Ecuador, especialmente en las comunidades afroamericanas en eso países. Se trata de un mujer monstruo que cambia de forma a nuestros seres queridos, pero con características parecidas a un vampiro. Sus víctimas son los niños a quienes secuestra, llevandoselos a su guarida.

Otra  versión  dela misma  leyenda


Relato proveniente de la zona del Pacífico colombiano (aunque también tiene existencia en Esmeraldas, Ecuador). La Tunda era una mujer proveniente de África muy hermosa que llegó como esclava a tierras americanas. Ella conoció al diablo y se dejó enamorar de él, tomando la decisión de casarse con él. Ella no podía tener hijos, cuando paria, paría palos y piedras. Así que, sale al monte para hacerse con jóvenes y así poder tener hijos, también se lleva los niños pequeños para criarlos como hijos.

A los jóvenes los hechiza con un tapao de camarón lo peculiar es que cocina los camarones con su parte trasera lo que entudaba a estos hombres que fácilmente caían en sus brazos. La única manera de evitar ser entudado es andar con un perro o un bombo (instrumento típico del Pacifico). Ahora bien, para desentundar a una persona luego de ser encontrada es necesario ir con bombos y cununos, algunas plantas y rezos. De manera obligada debe estar acompañada del padrino y la madrina del entundado.

Definitivamente la esposa del diablo es capaz de todo. También en ocasiones se convierte en gallina. De esta manera es muy complejo reconocer a La Tunda porque no se le puede ver su pata de molinillo. Es común oír que La Tunda se aparece a los hombres que van a trabajar el Jueves Santo. La Tunda muchas veces se presenta en la figura de alguna familiar mujer: abuela, madre, prima o tía. De esta manera, los hombres se van con ella fácilmente hasta un lugar donde sea difícil salir y el tapao de camarones los entunde. Cuando llueve y sale al sol al mismo tiempo las personas suelen decir “La Tunda está pariendo”.También se cree que la Tunda hace perder a los caminantes de las orillas del mar.

Ahora  les   voy a  relatar  una leyenda  Argentina. 

La  Luz  mala

 Ala luz  mala  ,  también se le llama  el "Farol de Mandinga", "Boy Tata" o "Ailen Mulelo" ("Brasa ardiente que anda o camina"), fuegos a los que el indígena considera manifestaciones de ultratumba

A los fuegos fatuos (incendio de ciertas materias que se elevan de las sustancias animales y vegetales en putrefacción y forman pequeñas llamas que se ven en el aire, particularmente cerca de cementerios o lugares pantanosos).

El gaucho, que ignoraba su origen, la consideró cosa sobrenatural y le dio el nombre de "luz mala" y la consideró como la representación de un ánima en pena, que según las creencias era el alma de un difunto que abandonaba su sepultura y andaba por el mundo de los vivos para pedir venganza, porque había sido muerto en mala ley o reclamando por haber sido enterrado en el cementerio.

La "luz mala" inspiraba terror supersticioso y su aparición era comentada en todos los fogones. Se recordaban viejas leyendas oídas a los mayores y no faltaba alguno que contara un "trance fiero", en que tuvo que vérselas con una "luz mala", que lo había seguido un largo rato, y de la que se salvó prometiéndole encender una vela a su memoria.

La luz es temida también por que imaginan ver en ella el alma de algún difunto que no ha purgado sus penas y que, por ello, sigue de esa forma en la tierra.

Generalmente nadie cava donde sale la luz por el miedo que ésta superstición les ha producido, los pocos que se han aventurado a ver que hay abajo de la luz siempre han encontrado objetos metálicos o alfarería indígena, muchas veces urnas funerarias con restos humanos, lo que aumentó el terror, que al ser destapada despide un gas a veces mortal para el hombre, por lo que los lugareños aconsejan tomar mucho aire antes de abrir o sino hacerlo con un pullo (manta gruesa de lana) o con un poncho, de suerte que el tufo no llegue a ser respirado.

Nos cuenta don Hipólito Marcial: "La luz blanca que aparece en la falda del cerro es buena, donde entra hay que clavar un puñal y al otro día ir a cavar... va a encontrar oro y plata. De la luz roja huyan o recen el Rosario, se dice que es luz mala, tentación del diablo".

En algunas épocas del año (generalmente las más secas) se suelen ver de entre las pedregosas y áridas quebradas de los cerros del oeste tucumano . Cuando los últimos rayos del sol iluminan las cumbres de los cerros y el intenso frío de la noche va instalándose en los lugares sombreados, una luz especial. 

El día de San Bartolomé (24 de agosto) es el más propicio para verlos, ya que es cuando parece estar más brillante el haz de luz que se levanta del suelo y que, por creencia general, se debe a la influencia maligna, ya que popularmente estiman que es el único día en que Lucifer se ve libre de los detectives celestiales y puede hacer impunemente de las suyas.

Otra  versión de la misma  leyenda 



 Es una noche oscura que ni se ven las manos. Dos jinetes atraviesan la llanura al galope. De pronto una ráfaga de viento arrebata con violencia el sombrero de Sofanor. Frena este su caballo. Pero al contemplar el campo negro como inmensa heredad advierte una luz que oscila. El valiente mozo siente tambalear su cuerpo. Con rapidez recoge su sombrero, monta de nuevo, castiga a su caballo y una vez que se pone a la par de su aparcero, le dice con voz temblorosa y advertida: ¡Rudecindo la luz mala!! Persignándose los dos jinetes castigan a sus caballos. El galope se apresura la veloz carrera se escucha a la legua. ¡Quién será el ánima en pena!! Tal vez don Barrera, que murió sin confesión. Los dos gauchos castigan a las pobres bestias, hasta que al fin llegan a su casa. Y dan gracias a Dios. 

Les  deseo  una  genial semana  y les  mando  un  abrazo